Cada día de la vida una persona se pregunta que va a pasar con ella, va a poder ser plena, feliz, tendrá un buen trabajo... llegará a amar.
Todo esto y más pasa por la mente cientos y millones de veces, tantas que abruman, hacen dudar de las acciones que llevamos acabo, y al cabo de un día lleno de innumerables pensamientos, llegamos a casa, comemos, nos vamos a dormir, y el ciclo vuelve a comenzar.
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1 comentario:
¡Hola Liz! Hay que ponerle alegría a la vida. Aunque no tengamos respuestas para todas esas preguntas que nos llenan de incertidumbre, al menos viviremos contentos y transmitiremos alegría a los demás. Ya sólo con eso merece la pena vivir el día a día. Muchas gracias por tu visita a Corazón Futuro. Un cordial saludo.
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